Los ensayos realizados por laboratorios especializados han demostrado las siguientes ventajas del hormigón impreso:
- Tiene unas caracterÃsticas superiores a las que se exige a cualquier baldosa de cemento.
- Es mucho más resistente al ataque de ácidos.
- Su superficie no es permeable a las grasas y aceites.
- Tiene un bajo coste económico en su ejecución, por lo que no necesita utilizar grandes espesores de hormigón para alcanzar altas resistencias, pudiéndose asà aplicar en zonas de escasa altura.
Con el hormigón impreso se obtiene un acabado semejante a la piedra, pizarra, adoquÃn, losetas cerámicas o cualquier otro tipo de material. Al ser una solución monolÃtica al hormigón, es un pavimento de extraordinarias cualidades mecánicas, sin los problemas clásicos de despegue o rotura de baldosas. El significativo ahorro en el coste de materiales y el trabajar con hormigón fresco posibilitan un perfecto compromiso entre economÃa, estética y durabilidad.

El pavimento de hormigón impreso utiliza como materia prima una masa fresca de hormigón elaborado y dosificado de forma especÃfica en planta, y aplicado in-situ sobre una superficie debidamente compactada y acondicionada para tal fin. Después de extendido y nivelado el hormigón se consigue una superficie perfectamente alisada y ya está preparada para la aplicación del producto elegido y proceder a realizar el trabajo de impresión mediante moldes especiales que permitirán dar la textura deseada en el pavimento y su posterior acabado.